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lunes, 7 de octubre de 2013

Cuando ves lo que no quieres ver pero lo viste y ya no queda de otra

Ni el dulce amargor de un café achocolatado borra la sensación de mierda que mi corazón tiene. Sin embargo, hoy no es un día para llorar.

Hoy el lado masoquista que poseo se alegra de sentir dolor puro, así sea causado por la mente dramática e inestable que me manejo.

Podría describir lo que sentí:

Sorpresa, vergüenza, miedo, rabia, dolor.
Cómo son las emociones tan fugaces, tan rápidas... Que locura sentir tanto en tan poco tiempo. 

Quizás el pan dulce si me quite este amargor... Tengo mucho por hacer, tengo mucho que pensar, pero intentare no pensar en lo que acaba de pasar. 

Yo puedo tener otra actitud ante esto, sólo tengo que intentarlo. 

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