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sábado, 27 de noviembre de 2010

Talento 2: Fin


Hace mucho que espere este momento, decirte lo que no hubo oportunidad de decir. Te tengo frente a mi, me sonries y me dices ¡Hola! como si nada hubiera pasado. Me dispongo a responder y ...

Me encontraba en mi cama, en la misma habitación de hace 20 años... ¡¡¡Alarma del mal!!! ¡justo tienes que sonar cuando estoy a punto de decirle lo que siento!

No era la primera vez. Después de enterarme de su muerte tenia el mismo sueño y por algun motivo despertaba cuando iba a responder, en fin, a comenzar la rutina.

Salí de mi casa rumbo a la facultad en mi bicicleta nueva ¡que bien se siente la brisa y el sol! ¡Oh! están plantando arboles, ¡Genial!
Las clases estuvieron aburridas excepto la última que me intereso mucho, la clase sobre los sueños, que según el profesor son intentos de satisfacción de un deseo reprimido.¡Eso lo explicaba todo! Así que siempre soñare eso hasta que hable con él y le diga todo lo que siento, un poquito difícil sabiendo que esta muerto a no ser que vaya a uno de esos rituales donde...¡Ni hablar!
Yo no se donde esta mi amigo, su madre no me dijo donde lo enterraron, tampoco se lo pregunte quizás por miedo. Ya decidida fui donde la madre de mi amigo, la señora me conocía desde que era una niña y siempre fue muy amable conmigo, toque la puerta que antes tocaba en busca de él y que ahora solo me abría su madre.
- Hola señora disculpe que la incomode quisiera preguntarle algo...
- Hola querida dime ¿que es lo que deseas saber?
- Bueno quería saber ¿donde esta?
- Sabia que algún día me lo preguntarías, ven sígueme.
Seguí a la señora hasta el segundo piso y entramos a la habitación que era de mi amigo: ¡estaba igual!, al parecer la su mamá la mantenía como un recuerdo. Estando dentro se acerco al escritorio y saco de un cajón algo y me dijo:
- El antes de morir me dijo que te tenia que dar esto, pero si tu preguntabas donde estaría, asi que llego el momento de dártelo.
Era una carta (típico de el) le sonreí a la señora y me despedí, me acompaño hasta la puerta y fui a mi casa donde presurosa abri la carta que decia:
Ahora te preguntas donde estoy y estaré siempre.
Donde encuentres todas las estrellas que contaste.
Donde encuentres todos los arboles que hallaste.
Donde encuentres todas las sonrisas que viste.
En ese lugar estaré.
¡Dios mio! ¿donde queda eso?, un lugar con tantos arboles, estrellas y sonrisas...

Durante las dos últimas semanas recorrí la ciudad y visite cementerios pero nada.

Mis padres me dijeron para ir de paseo a un pueblito cerca de aquí el cual dicen que es muy lindo etc, etc.
La verdad estaba aburrida y no quería ir pero al ver a mis padres tan entusiasmados no me quedo de otra.
El paseo estuvo bonito, el lugar es hermoso, el sol le da un color amarillo a las casas que inspira alegría, el cielo celeste y casi sin nubes, hay mucho movimiento , gente sonriendo feliz alrededor pero eso no incomodaba mas bien contagiaba.
En la noche nos encontrabamos en la casa de unos amigos de mis padres, todos ya estaban durmiendo excepto yo que al ver por una ventana quede maravillada con el cielo repleto de estrellas. Fui hasta un balcón y observe el cielo mas estrellado que nunca, era como miles de granitos de azúcar rubia esparcida en un mantel azul marino,¡era fascinante!.
Sentí mi corazón latir fuertemente algo habia caído en cuenta en mi mente y recorde: donde encuentres todas las estrellas que contaste.

Rápidamente me cambie y salí sin que mis padres se dieran cuenta, ya fuera camine sin rumbo hasta que vi un sendero poco alumbrado y algo dentro de mi me dijo que siguiera. Llegue a un bosque, habían demasiados arboles (como los que hallé) al final del bosque habia un solo árbol hermoso y frondoso tenia grabado unas iniciales, ¡las iniciales de mi amigo!

Entonces me encontraba donde se encontraba él, en ese bosque, bajo miles de estrellas en un pueblito de personas sonrientes....abrace al árbol como si fuera mi amigo, llore y sentí como las lágrimas caían y por fin le dije:
Hola, te he extrañado mucho, me haces falta pero me las arreglo con los dias monótonos. Estuve enojada contigo porque te fuiste sin decir nada y no me contaste que estabas mal pero ahora te puedo decir que te quiero y que nunca te olvidare...luz en mi oscuridad gracias por hacerme feliz.
Y asi me despedí de mi amigo como quise hacerlo desde hace mucho.
Mis padres no se habían dado cuenta de mi ausencia ¡bien!
Pude dormir con tranquilidad.....Hola (y ahi estaba él otra vez) sabes yo tambien te extraño y no te dije que estaba mal porque te preocuparías pero ya vi que eso no fue buena idea, quizás el contarte te hubiera mantenido ocupada ¿no? (sonrió) te quiero...Gracias por hacerme feliz.

Desperté sonriendo y con lágrimas en las mejillas...ya no habrán sueños repetidos.