.

.

viernes, 22 de abril de 2011

Deseo


Eran las 6:00 am y ella despertaba después de un sueño algo subido de tono, era la primera vez que le había pasado y se sentía impura, el chico del sueño no era su enamorado, ¿quien rayos era!?
Su rostro no le era nada familiar y lo que le hizo sentir nunca lo sintió antes ni con su enamorado, ni con nadie.

No se trataba de un sueño con un acto sexual como el coito, simplemente estaba sentada en un lugar con poca luz, por lo que recuerda vagamente había algo de gente bailando, vino el chico y le invito un trago, ella sonrió y lo bebió luego sintió los labios del chico en su cuello y con un gemido de placer despertó.

A pesar de haber sentido algo sumamente intenso y delicioso, para ella esto es pecaminoso y dentro de sus principios y valores de señorita de su casa eso es malo.

Cuando llego su enamorado a visitarla como de costumbre, todo iba bien hasta que sus padres le dijeron que saldrían a pasear y que demorarían en llegar, obviamente los padres de esta mujercita conocían la personalidad flemática de su "futuro esposo", así que no había problema si es que querían hacer "travesuras", lo que no sabían es que ella hacia unas horas había sentido algo que quería volver a sentir, pues si, quería que el retraído y frío de su enamorado - futuro esposo le haga lo mismo que el chico del sueño.

¿Y como es que una chica sin experiencia en coqueteo y seducción hace que su apático enamorado tenga alguna reacción fisiológica instintiva hacia ella que no sea el hambre, sed, sueño y ganas de ir al baño?

Pues comenzó con un abrazo y luego un beso que el respondió de mala gana, al parecer él no esperaba eso, su relación siempre se baso en conversar de libros, películas, salidas a comer pasteles, nada de esas cosas que tengan que ver con contacto físico.

En vista que sus intentos por despertar lo que en ella ya esta bien despierto no funcionaban decidió ir por el camino de la sinceridad a medias y le contó el sueño, obviamente no le dijo que el chico era otro si no él.

Que esperas que te diga le dijo él, pues ella no esperaba que le diga algo sino mas bien que haga algo, y en vista de que con él no iba a lograr nada le dijo que se sentía mal y que era mejor que se vaya.

Ya sola en su casa sin nada que hacer decidió recordar el sueño, no quería que se le escape ni un solo detalle, se sentía enamorada de aquel chico y de ese beso en el cuello.

Con el transcurso de los días ya el deseo por sentir nuevas experiencias se murió, y no volvió a soñar con aquel chico nunca mas.

Escucho a sus amigas hablar de las aventuras con chicos y miles de cosas que se pueden hacer con ellos, ella siempre mostró curiosidad mas no se lanzo a la aventura, se limito demasiado, su enamorado ya había terminado con ella porque no toleraba sus curiosidades, y luego se entero que se había vuelto gay.

Con razón pues!

Intento seducir chicos, hasta a sus amigos pero no lograba lo que sus amigas si, ¿es que había algo raro en ella?, pues no, pero algo faltaba algo, algo, algo...


Un día común y corriente se descubrió a si misma, y se sintió completa.

No necesito a los chicos para sentir placer...

Me tengo a mi...

Claro que esto le duro solo un tiempo.