.

.
Mostrando las entradas con la etiqueta Cruda. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cruda. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de julio de 2011

Verdades


Era una mañana lluviosa en donde los charcos invadían las calles y los zapatos quedaban manchados de barro. Camino al paradero para tomar el bus que la llevaría a la realidad, Claudia respira hondo y siente como las gotas de lluvia empapan su rostro.

El día era gris típico de invierno, el frío soportable. Dentro del bus sentada al lado de la ventana, veia las casas y a las personas que andaban por la calle, su mente estaba en blanco, no había nada en que pensar, las cosas estaban claras, había vivido en un mundo de mentiras que se terminaba hoy, tenia que afrontar el momento que tarde o temprano llegaría.

Hay verdades que resuelven problemas.
Hay verdades que es mejor guardar para evitar problemas.
Hay verdades que cuando salen a la luz mejoran las cosas.
Hay verdades que solo empeoran las cosas.

Estaba segura de que las cosas no saldrían bien, el pesimismo siempre fue parte de ella, el clima influía demasiado en su humor, por lo tanto el pronostico de lo que pasaría no era bueno.

Se había prometido a si misma llevarse a la tumba la verdad que la hacia una traidora, pero las circunstancias de la vida le daban la oportunidad de confesarse.

Se encontraba en un edificio pintado de un color verde gastado, mientras subía las infinitas escaleras hasta la consciencia....pum! se dio con que había llegado a la puerta. Dentro estaba él con una sonrisa de felicidad por verla, después de mucho tiempo, que alegría era estar ahí.

Las conversaciones iban y venían, momentos de silencio incomodo, varias risas sinceras y otras por compromiso, hasta que llego la bendita pregunta ¿Me vas a contar la verdad?

Lamentablemente las cosas no salen como uno las espera, estaba planeado decir la verdad, ser sincera, limpiarse de toda culpa, bajar el peso de la conciencia, bla bla bla, pero no estaba de humor. Claudia esquivo la pregunta diciendo que lo mejor era que se vaya ya que se le hacia tarde y no llegaría a sus clases, salio. No sin antes ver la cara de decepción de su ser amado.

Durante las clases solo pensaba en que tendría que esquivar preguntas otra vez, y que el momento esperado se hacia mas largo cual elástico que en algún momento se tiene que romper.

Hoy era el día en el cual debería pisar la tierra, la realidad con las escamas y con los algodones, con los amargos y con los dulces, arrggg, deseaba privacidad, era algo propio, una verdad suya y solo suya, no tenia por que decirla, era cobardía?

Cuando llego a su casa, Claudia solo deseaba dormir y dormir, era una manera de dejar a un lado todo el drama de la confesión. En sueños ella era libre.

Su sueño fue interrumpido por el sonido del celular, un mensajito risueño del ser amado, genial para aumentar el sentimiento de culpa que se estaba disminuyendo. Con ira que nunca había sentido hasta ese momento contesto con la más cruda verdad, por mensaje, si, por mensaje, cobarde! pero en fin, ya mañana gozaría con la reacción de él a primera hora.

A primera hora no hubo nada.... ni a segunda, ni a tercera, ni a cuarta... nada.


Nada hasta ahora.


Hay verdades que solo empeoran las cosas.