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lunes, 4 de febrero de 2013

Una última vez.

Mátame lentamente con indiferencia
Que mis labios no lleguen a tu rojo corazón
Que la dulzura que una vez proyectaste
Sea sólo un recuerdo de mi perdición.

Mojame con tus lágrimas de amargura
Quiero hacerme más fuerte con la tortura que genero en ti
El perfume que irradio sera maldición para tu memoria
Que evoca, que evoca.

Morirás en aquel cuadro, algún día, algún día.
Ya sólo queda un vestigio de tu presencia y de la mía  
En aquel lugar, en aquella salida...


Que ya no habrá más.

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