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sábado, 4 de agosto de 2012

Desconocidos


Basado en hechos cuasi-reales en una época muy lejana.

Un domingo por la tarde, día comúnmente aburrido prendo la TV, paseo canales una y otra vez buscando algo bueno en la programación nacional, y una escena en el canal X llama mi atención: era una chica y un chico que a simple vista se podría pensar que son novios, estaban discutiendo, ella le decía que quería olvidar lo que paso y el asentía dando a entender que estaba de acuerdo. La idea de que eran novios se esfumo cuando ella le pregunta al chico como se encontraba su novia, quien algo tímido responde el típico ella esta bien. Poco a poco la historia se aclaraba y comprendí que se trataba de un par de amigos que habían hecho algo incorrecto y temían que su amistad no vuelva a ser la misma.
Ambos acordaron que por ningún motivo su amistad se rompería y que harían como si nada hubiera pasado. Pasaron escenas en las cuales la chica llamaba a su amigo y el no contestaba, en muchas veces se observo como el la evitaba y ella no entendía.
Un día se encontraron y ella le pregunto que ocurría, el chico le explico que lo que paso para el no fue un error, que acostarse con ella fue lo mas lindo que le había pasado y que la amaba, ella se hizo la difícil, pero después acepto que lo amaba y se quedaron juntos, para eso el chico ya había terminado con su novia obviamente.

Esta maldita parte la película con un muy usado final feliz, me hizo pensar en mi propia historia, en mi anécdota con un amigo con el cual me paso lo mismo que en la película pero no con ese frecuente final feliz.

Mi anécdota:

¾    El: Mejor hacemos como que nada paso.
¾    Yo: Si, quisiera que nuestra amistad sea como siempre ha sido.
¾    El: Bueno, no te preocupes todo será como antes…como si nada hubiera pasado.
¾    Yo: Perfecto.

Pasaron los días, pasaron las semanas, ya casi es un mes… ¿que será de el? No ha respondido mis llamadas…

¾    Yo: Hola ¿como estas?, te llamaba para saber que es de tu vida, pensé que hablaríamos pero no contestabas…
¾    El: A hola lo siento es que estuve muy ocupado.
¾    Yo: A bueno pero ¿todo bien?
¾    El: Si todo bien
¾    Yo: Estaba pensando que podríamos salir, a tomar algo o pasear como los viejos tiempos.
¾    El: No, lo siento no voy a poder.
¾    Yo: Mmm ok, pero cuando puedas pues.
¾    El: …..
¾    Yo: ¿Pasa algo?
¾    El: No, solo que te tengo que decir algo y no se como.
¾    Yo: Dime nomás, no lo tomare a mal.
¾    El: Es que… yo no quiero volver a verte, no quiero volver a saber algo de ti, juguemos a que somos desconocidos ¿si?
¾    Yo:….. ¿estas 100% seguro que es lo que deseas?
¾    El: Si
¾    Yo: …Ok.
¾    El: ¿Estas bien?
¾    Yo: Como te dije, no lo tomare a mal. Adiós.

Era mi amigo, mi súper amigo, o por lo menos para mi lo era. No pedí mas explicaciones del por que ya no quería saber de mi, muchas interrogantes se quedan en mi cabeza pero no buscare las respuestas…el ha decido que sea así y así será.
Y mi anécdota acaba así, sin final feliz…de tantos juegos que teníamos este es el que menos me gusta.
… Juguemos a que somos desconocidos… Pero … ¿Alguna vez nos vamos a conocer?

1 comentario:

  1. asdjhasjkdhas en algun momento se re-conoceran, porque las personas geniales tienden a concordar en momentos, lugares, personas, y seguro cuando suceda no habra ya inpedimentos para que sean amigos =)

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