
No creí volver a ver a aquel chico que por un tiempo ame con locura y que lastimé cuando tome y lleve a cabo una decisión inesperada.
Este chico retornó a mi vida para ponerla en fase de inestabilidad, hizo confundir a mi mente y a mis sentimientos con sus recuerdos y promesas de un cambio radical que nos favorecía y que nos haría los seres más felices de este planeta porque “Dios nos creo para estar juntos”, él me prometía todas las cosas que yo deseaba, sus palabras y sus gestos me mostraban convicción y la duda empañaba mi seguridad, la seguridad de esa decisión inesperada que forma parte de mi presente.
Entre él y yo resurgió un sentimiento latente en el tiempo que estuvo oculto por una nube de ilusión y felicidad momentánea, ahora vemos las cosas con nitidez, “tienes que decidir”; experimente el sentimiento que defino ahora como amor de ex, lo suficientemente fuerte como para confundirme pero no para hacerme caer drásticamente. Yo no tengo nada que decidir. Las cosas ya tomaron un rumbo que yo elegí, el pasado quiere recuperar lo que perdió corregir el error que cometió, a pesar de que mis sentimientos influidos por la costumbre de años de relación me lleven hacia él no puedo volver a lo pasado porque por algo lo deje y ese algo a pesar de sus cambios superficiales sigue en él, en su esencia.
Ahora él sufre por mi desprecio y yo sufro por despreciarlo ya que a pesar de todo en ese entonces me dio los mejores momentos de mi vida...
Pero lamentablemente también me dio los peores.
agridulce, como todo~~
ResponderBorrarsiempr hay algo que vale la pena~~
siempre :D
Pensamiento claro y mucho aguante. Felicitaciones!
ResponderBorrar:D